Vas a hacer el viaje de tu vida y te has comprado cámara nueva ¿y ahora qué?

26 de octubre, 2016

Mi respuesta: olvídate de la réflex y llévate el móvil o la compacta. Pero como no me harás caso, te resumo unos consejos básicos para que al menos no te sientas frustrado cuando vuelvas del viaje y veas las fotos que sacaste.

Desde que me aficioné a la fotografía, mis amigos y familiares me han convertido en su consejero fotográfico y me he dado cuenta de que hay una situación que se repite muy a menudo: justo antes de hacer un gran viaje me preguntan qué cámara deberían comprar. Además, lo he comentado con muchos compañeros fotógrafos y, como ya me imaginaba, esta pregunta parece ser bastante común. La respuesta es muy fácil y creo que merece la pena compartirla: no te compres una cámara. Que no se me entienda mal, no pretendo privarle a nadie de los buenísimos momentos que me ha aportado a mi la fotografía, pero creo que la mayoría de los que llevamos un tiempo en esto coincidiremos en que probablemente ese es uno de los peores momentos para comprar una cámara.

La razón más importante y que yo imaginaba obvia es: si te la acabas de comprar no vas a saber usarla. Si yo mañana me fuera a Bora-Bora no sé si me gustaría más gastar mi tiempo en disfrutar de un Pape Haari tumbado sobre un "Overwater" o buceando entre corales multicolores. Lo que tengo claro es que no me gustaría pasar ni un segundo leyendo el manual de la cámara de fotos. Otra cosa bastante curiosa es ver que mientras los fotógrafos están cambiando sus hábitos y están empezando a hacerse con cámaras más pequeñas o ligeras tipo Evil o Mirrorless para irse de viaje, los 'legos' eligen llevarse una réflex y todo el material fotográfico que tienen, con la idea errónea de que eso les permitirá volver con una mejor foto.

Mi recomendación en este caso es clara, olvídate de comprar una réflex y llévate el móvil o la compacta como has hecho hasta ese momento, cuando vuelvas tendrás tiempo de elegir con más calma que cámara deberías comprar si realmente tienes interés en el mundo fotográfico. Creo que me han ignorado en el 99% de los casos en los que he hecho esta recomendación y tengo la sensación de que esto seguirá siendo así, por ello que a intentar dar unos consejos básicos para que al menos no te sientas frustrado cuando vuelvas del viaje y veas las fotos que sacaste.

1. Practica antes de viajar

Vas a hacer el viaje de tu vida y te has comprado cámara nueva ¿y ahora qué? - Practica antes de viajar

Da igual que te hayas comprado la cámara un mes o una semana antes del viaje, aprovecha todo el tiempo que tengas para utilizarla y hacerte a los controles antes de partir. Si es la primera réflex que tienes, y no tienes nociones previas de fotografía, utiliza el modo automático. En tan poco tiempo no vas a tener tiempo de aprender a manejar otros modos de fotografía, diría incluso que sin la ayuda de un mentor ni siquiera tendrás tiempo de entender los conceptos básicos de la fotografía, así que lo mejor en este caso es confiar en los automatismos de la cámara.

Estoy seguro de que habrás visto en más de una ocasión algún cartel que prohíbe sacar fotos con flash, y muy cerca de ese cartel a alguna persona haciendo caso omiso del mismo. Diría que en la mayoría de casos no se trata de mala intención, sino de desconocimiento, así que una de las primeras cosas que deberías aprender es a desactivar el flash automático.

Los ajustes preestablecidos tipo 'Paisaje', 'Deporte', 'Retrato', 'Noche',... que suelen tener las cámaras son también un buen recurso en estos casos. Busca en el manual si tu cámara dispone de este tipo de modos automáticos, asegúrate de saber como seleccionarlos de la manera más ágil posible, y sobre todo, úsalos.

2. Mira muchas fotos antes de ir

Vas a hacer el viaje de tu vida y te has comprado cámara nueva ¿y ahora qué? - Mira muchas fotos antes de ir

Existe una idea equivocada de que una buena cámara conseguirá que alguien saque mejores fotografías, pero eso suele ser consecuencia más bien del buen 'Ojo Fotográfico' del que está tras el visor. Esa capacidad de saber identificar una buena foto antes de sacarla es, en cambio, algo que se consigue con mucha práctica y después de sacar miles de fotos, y sintiéndolo mucho, no se puede comprar ni en la FNAC ni en Amazon.

Lo que si podemos hacer es aprovecharnos del buen ojo fotográfico de los demás. Utiliza Flickr o 500px para ver fotos del destino al que vas a viajar. Haz una selección de las que más te gusten e intenta guardar también la ubicación y hora del día en la que fueron tomadas para poder replicarlas cuando estés en destino.

Comprobarás que esos cielos multicolores que tanto nos gustan están sacados al atardecer e incluso al amanecer. Así que, si no estás dispuesto a levantarte a las 5am durante tus vacaciones o a pasar el atardecer detrás de tu trípode en vez de tomando una cervecita en un chiringuito de playa, lo mejor es que te hagas cuanto antes a la idea de que eso no es lo que traerás en tu tarjeta de memoria. Ten en cuenta tus capacidades e intenta ser realista en tu selección.

3. Cuida a tus compañeros de viaje

Vas a hacer el viaje de tu vida y te has comprado cámara nueva ¿y ahora qué? - Cuida a tus compañeros de viaje

Debes tener en mente que puede que tus compañeros no compartan tu recientemente adquirido interés por la fotografía, creo que no tenerlo en cuenta ha sido uno de los mayores errores que cometí en mis inicios. Hacer que otras personas tengan que esperarte continuamente mientras haces una foto o saturarles con fotos grupales, ha generado más fricciones y problemas en mis viajes que buenos resultados. Recuerda de vez en cuando cual es el objetivo principal de tu viaje, si lo piensas, comprobarás que no es pasarte 15 días viendo un paraíso a través de la pantalla de tu cámara.

4. Al volver, no te olvides de las fotos

Vas a hacer el viaje de tu vida y te has comprado cámara nueva ¿y ahora qué? - Al volver, no te olvides de las fotos

Soy un amante de la fotografía digital y un defensor de sus ventajas, pero no puedo negar que también nos ha traído la pérdida de una buena costumbre: revelar fotos en papel. Todos hemos reído o llorado viendo las fotos de nuestros padres, incluso abuelos, que están guardadas por casa y, aunque me da mucha pena pensarlo, creo que nuestros hijos o nietos no tendrán la misma suerte.

Aunque en un principio pueda parecer lo contrario porque no existe una degradación gradual, los soportes digitales son menos duraderos que el papel fotográfico. Al no existir una cultura de backup o copia de seguridad, cuando a esos CDs, USBs o discos duros les llegue su día, nuestras fotos desaparecerán para siempre, y con ellas parte de nuestros recuerdos.

Así que lo primero que debes hacer cuando vuelvas es sacar tus fotos de la tarjeta y pasarlas a un ordenador donde verlas bien (he conocido bastante gente que no las saca de la tarjeta hasta que tiene que volver a hacer uso de ella). Si has sacado demasiadas, algo bastante probable teniendo en cuenta que hoy día sacar una foto es gratis, intenta borrar fotos duplicadas y todas aquellas que no te aporten nada. Una vez lo hayas hecho, asegúrate de tenerlas siempre guardadas en al menos dos dispositivos, o en algún servicio online (Aviso: Facebook no es un servicio online de guardado de fotos).

Por último, yo sí que revelaría en papel algunas fotos. No hace falta que sean todas y tampoco que lo hagas a la antigua usanza, también puedes usar un servicio de creación de foto-libros. Otra buena opción es crear una ampliación siempre y cuando tengas un sitio donde ponerla.

* Alberto fue el absoluto ganador del I Concurso de Fotografía de Travioor con su bonita imagen de los Lagos de Plitvice, en Croacia, que ilustra este post ¡Jugaba con ventaja, así que queremos la revancha ;-) !

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Alberto Varela Alberto es desarrollador en el equipo de Travioor y amante de los viajes, pasión que compagina además con su otra afición: la fotografía. Sus posts son un reflejo de ambos intereses con consejos sobre fotografía, aplicaciones, rutas para no dejar de disparar un minuto la cámara y los mejores escenarios 'fotografiables'.