Sabor y son cubano: Una ruta de 3 días por la cultura, gastronomía y gentes de La Habana

25 de noviembre, 2016

Si tuviese que describir La Habana con pocas palabras diría que es tierra de música, baile, historia y autenticidad. Cada esquina, cada cubano, cada canción describe lo que hoy es Cuba y por todo lo que ha pasado.

Para mí Cuba es mucho más que un país en el Caribe y adquiere un significado especial, ya que mi abuelo era cubano. He oído muchas historias, visitado a mi familia cubana y, la verdad, que me siento muy orgullosa. Es mi segunda visita a la isla y esta vez he conseguido exprimir La Habana en tres días y he de decir que lo he disfrutado con otros ojos, seguramente porque ya fue hace 7 años desde la primera vez que estuve.

Antes de comenzar con mi tour, os resumo unas recomendaciones básicas generales sobre Cuba y La Habana: 

  • Aeropuertos y arte: Ten cuidado si compras arte en Cuba. Es importante que pidas un comprobante o factura. Por lo visto los cubanos tienen muy controlado el mercado artístico para evitar ventas ilegales y que no se desplacen piezas de patrimonio histórico al exterior de Cuba. Yo no tenía ni idea y cuando llegué al aeropuerto con mi tubo con dos pinturas que compré, me lo hicieron abrir y casi me lo confiscan por no tener comprobante.
  • Seguridad: La Habana es una ciudad muy segura y no solo eso, si no que la gente es muy honrada. Yo no tuve ningún problema en ningún sitio. Los comercios y la gente que intenta venderte cosas en la calle no lo hacen de manera agresiva y entienden a la primera que si no quieres nada no deben molestarte. Es una grata sorpresa ya que en casi todos los países del Caribe es justamente todo lo contrario. Así que no te preocupes a la hora de coger un taxi o caminar por las calles poco iluminadas en La Habana vieja.
  • Cuándo ir: Las guías turísticas te suelen recomendar visitar la Habana de Febrero a Septiembre pero mi consejo es no ir a la Habana en los meses de verano ya que las temperaturas y la humedad son tan altas que no te dejan disfrutar de un agradable paseo (lo digo tras mi visita en Agosto en 2008 donde necesitábamos refugiarnos en bares cada 10 metros con aire acondicionado para huir del calor y la humedad). Intenta ir en la época fría y de lluvias (con una temperatura media de alrededor de 20 grados centígrados) pero te aseguro que es mucho mejor que la de calor.

1. Día 1

Sabor y son cubano: Una ruta de 3 días por la cultura, gastronomía y gentes de La Habana - Día 1
  • Comida en el Paladar La Guarida
  • Paseo por la Habana Vieja
  • Dónde encontrar bares con música en vivo
  • A relajarse y a cenar
  • De paseo por el Malecón

Si hay algo que caracteriza a La Habana son los paladares. Son casas privadas donde se ofrece auténtica comida cubana. Hay muchísimos repartidos en la ciudad y es uno de los pocos negocios privados permitidos en Cuba. Mi favorito es el Paladar La Guarida donde se grabó la famosa película 'Fresa y Chocolate'. Los productos en Cuba suelen ser de gran calidad y frescos, ya que las cadenas de frío para su conservación son casi inexistentes y eso obliga a que prácticamente todos los productos sean frescos del día. 

Mi parte favorita de viajar es perderme caminando ente callejuelas. Así es como encuentras los mejores rincones y puedes huir de las multitudes de turistas. Y si hay una ciudad perfecta para pasear... esa es La Habana. Piérdete desde la Plaza de Armas y la Plaza Vieja y las calles principales, la calle Obispo y la calle Oficios. En tu paseo, te verás sorprendido por las inmensas puertas, las casas de gente local abiertas, cubanos sentados en las aceras, arte cubano, coloridas fachadas, bares y pequeñas tiendas de alimentos.

Y si lo que quieres es disfrutar de locales con música en vivo, te recomiendo la zona vieja. La calle Obispo y Oficios son las mejores para encontrar bares llenos de buen ritmo, buen ambiente y buenos cócteles nacionales como daiquiris, mojitos y cuba libres. Los grupos van rotando de bar en bar, cantando canciones típicas como 'Guantanamera' o 'Lágrimas Negras' y reviviendo a artistas como Celia Cruz y Gloria Estefan. Cada grupo tiene su CD y se van turnando de bar en bar cada tres canciones más o menos. 

Después de una buena dosis de música, nada mejor que relajarse y degustar la rica gastronomía cubana. La plaza de Armas es la que más vida tiene en cuanto a restaurantes y música en sus alrededores. Es genial ver a los grupos tocar y a la gente bailando a su alrededor. Seguramente que cuando estés sentado tomándote un Cuba libre te encuentres en tu mesa una caricatura hecha por uno de los artistas locales. Es el tipo de sorpresas que te llevas en La Habana. Esta plaza es el lugar perfecto para cenar con música afrocubana de fondo el plato típico de pescado variado con langosta, camarones y pescado blanco.

Y si también hay algo característico de La Habana es el Malecón. Un paseo marítimo de 7 kilómetros que junta La Habana Vieja con Vedado. Es el sitio de reunión de los cubanos y de casi todas las parejas. Los cubanos pueden estar ahí hasta altas horas de la mañana hablando, bailando y algunos también pescando. Al haber estado en época de lluvias podías ver como el mar bravo rompía contra el Malecón creando olas de unos 3 o 4 metros.

2. Día 2

Sabor y son cubano: Una ruta de 3 días por la cultura, gastronomía y gentes de La Habana - Día 2
  • Los coches cubanos
  • Langosta para comer
  • La Catedral y la Bodeguita del Medio
  • Tropicana

Cuando llegas a Cuba te das cuenta de la cantidad de coches antiguos que circulan. Los que reflejan la auténtica esencia cubana para mi son los enormes Cadillac y Chevrolet, antiguos y con llamativos colores. La principal razón de que haya tanta abundancia es que los precios para importar nuevos coches ronda el medio millón de dólares, por lo que los cubanos han modernizados los suyos cambiando los motores a diésel y así dar un fuerte impulso a la imagen turística de la ciudad. Así que sí, tuve que montarme en alguno de ellos. Los taxis en este tipo de vehículo suelen rondar los 15-20 pesos.

Uno de los platos estrella en Cuba es la langosta mariposa, que es mucho más grande que la langosta tradicional que puedes encontrar en Europa. Si te apetece probar la mejor, tienes que acercarte al distrito de Mirarmar e ir al restaurante Trocoro. En este restaurante encontrarás comida tradicional de la isla y la mejor selección de mariscos con música cubana en directo. Lo que ambienta el local son sus paredes cubiertas con pequeñas placas de madera con comentarios de todos sus visitantes. La plaza más emblemática de La Habana es la plaza de la Catedral con bonitos edificios con cristaleras de color azul, el color representativo de la ciudad.

Aquí podrás encontrar galerías de arte, mujeres cubanas fumando enormes puros y como en casi todos los rincones de La Habana, bares, restaurantes y bandas de música tocando a ritmo cubano.

El bar más famoso de La Habana es la Bodeguita del Medio, muy cerca de la Catedral. Sabrás que está ahí porque siempre hay gente en su puerta cantando, bailando, fumando puros y bebiendo mojitos. El bar pasó a ser mundialmente famoso ya que Hemingway se refería a él como “La bodeguita para mis mojitos”. Tal es su fama, que allí en La Habana lo citan como “La bodegota que nunca dejará de ser La Bodeguita”.

El bar, que no tendrá más de 20 metros cuadrados, está repleto de cuadros de Hemingway y Fidel, y citas e historias de famosos que probaron en su día sus famosos mojitos. El ambiente es genial y, como en casi todos los bares, tendrás la suerte de probar el tuyo con grupos de músicos cantando las canciones más tradicionales.

Por su parte, el cabaret más famoso del mundo, Tropicana, está también en La Habana con cientos de bailarines. Mi recomendación es que reserves mesa tanto para la cena como para el show. Tienes que estar sobre las 20:30h. y es una buena opción para asegurarte un menú algo más sofisticado con pianista y violinista ambientando tu mesa.

El recinto para el show es enorme, con tres escenarios completamente decorados con ambiente tropical y una orquesta completa. Es importante que, por el número de gente que normalmente acude, reserves en Internet una buena mesa centrada y no muy lejos del escenario. El espectáculo dura unas dos horas y para mí es una de las cosas obligadas en tu visita. Lo que más me llamó la atención son las vestimentas de los bailarines: llevan desde sombreros de lámparas araña a palmeras, es una auténtica genialidad. Podrás disfrutar de bailes y música cubana, escenas recreando la época de esclavitud, acrobacias y cantantes de ópera.

El espectáculo incluye Champagne y una botella de Havana 7 para que te puedas preparar tus Cuba Libre (ron con Coca Cola).

3. Día 3

Sabor y son cubano: Una ruta de 3 días por la cultura, gastronomía y gentes de La Habana - Día 3
  • Arte en La Habana – Mercado de San José
  • Comida en La Mina
  • A por daiquiris en La Floridita
  • Contacto con Buena Vista Social Club

Las calles de La Habana suelen estar llenas de pequeñas galerías de arte o artistas exponiendo algunas de sus obras apoyadas en las paredes externas de sus casas. Las pinturas suelen ser impresionistas y se caracterizan por sus fuertes colores acordes a la capital.

Si tienes en mente la famosa pintura La Habana en Rojo casi todas las obras siguen ese tipo de patrón. Ya sea con el capitolio, los coches americanos antiguos o con las fachadas de sus calles, los cubanos saben cómo captar la esencia de su ciudad con la pintura.

Un famoso punto turístico es el Mercado de San José. Un espacio cubierto con cientos de puestos con pinturas, fotografías, productos tradicionales cubanos y todo tipo de souvenirs. Para ser sincera, a pesar de que yo me acerqué a visitarlo, no recomendaría ir. Para mi gusto es demasiado turístico y todo lo que encuentras aquí lo puedes encontrar paseando por las preciosas calles de La Habana.

En la Plaza Vieja tienes el restaurante La Mina. Es famoso porque era la casa del Obispo y es lo que da nombre a la famosa calle Obispo que empieza justo desde el restaurante y te lleva a la Plaza de Armas. Lo mejor es sentarse a comer en la terraza con vistas a la plaza y a los puestos de antigüedades y libros del Che Guevara y Fidel. El restaurante, como casi todos en esta parte de la ciudad, te ofrecen la comida tradicional del país y deliciosos mojitos. Una vez hayas comido acércate a la tienda La casa de La Tinaja, donde venden agua bendita y es un precioso escaparate.

La Floridita es otro de los puntos clave en tu ruta. Una de las famosas citas que refieren a Hemingway con Cuba es “My mojito en La Bodeguita, my daiquirí en La Floridita” por lo que es algo que, al menos, debes probar. A diferencia de La Bodeguita, la Floridita es un bar-restaurante elegante. Tiene seguridad a su entrada y los camareros llevan uniformes. El cóctel estrella es el daiquiri y la verdad es que son impresionantes. Tiene una carta con varios estilos pero yo te recomendaría el tradicional. En La Floridita también encontrarás grupos tocando canciones tradicionales y te podrás hacer la foto con la estatua de bronce de Hemingway al fondo del bar.

En uno de mis trayectos en taxi le pregunté al conductor que me recomendara cual era el mejor sitio para experimentar la auténtica música cubana. El señor, tan amable como todos los cubanos, me recomendó ir al restaurante La Terraza, famoso por el documental musical Buena Vista Social Club. Tuve suerte de poder encontrar una mesa en el mismo día ya que todo estaba completamente lleno de grupos de visitantes, así que si quieres ir, asegúrate de reservar con anterioridadLa oferta en este restaurante es de cena completa, vino, mojitos y concierto de 2 horas mientras cenas por 50 pesos.

A diferencia del resto de bares-restaurantes del centro de la ciudad, La Terraza cuenta con un grupo de al menos 18 personas entre músicos, cantantes y bailarines. En el resto normalmente son grupos de 4 a 8 personas que se van rotando de bar en bar. La verdad que fue una manera preciosa de decirle adiós a la ciudad.

Irene López Martínez Como creadora y CEO de Travioor, Irene se considera una afortunada al poder combinar su trabajo con viajar. Su último reto es hacer la vida de los viajeros tan auténtica como sea posible. Ha visitado más de 46 países y ha disfrutado de experiencias como nadar con tiburones en la Polinesia Francesa o ver el desove de las tortugas en Costa Rica, dos de sus experiencias favoritas.