Nos vamos a la Costa Brava: Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo'

31 de marzo, 2017

Coge toalla, cámara de fotos y coche. Nos echamos a las carreteras para recorrer lo mejor de la Costa Brava en 5 días ¡con playlist mediterránea incluida!

No se qué le pides tú a una escapada costera pero, en mi opinión, lo fundamental son unos bonitos paisajes y casi siempre, un mar cercano. Si a eso le sumamos un clima agradecido y buena gastronomía son elementos que hacen de cualquier apuesta un resultado ganador. La Costa Brava es en este caso la apuesta, en la que jugamos a caballo ganador. Conocemos como Costa Brava a la zona costera de España que empieza en Blanes, y acaba en la frontera con Francia en Portbou.

El termino Costa Brava fue creado por el periodista Ferran Agulló en 'La Veu de Catalunya' en 1908 para referirse al paisaje agreste que caracteriza la zona. Siendo además un término tan marinero, refleja la predilección de la pesca y los marineros de la zona, que compartían las playas con los primeros turistas allá por 1930. Durante los años 50 y 60 el turismo en la zona se generalizó y sufrió un gran desarrollo urbanístico.

A día de hoy, esta zona del litoral catalán es un gran destino turístico que cada año recibe a miles de turistas extranjeros y locales, pero que sin embargo ha sabido mantener con cierto acierto el encanto de los pequeños pueblos de pescadores, las casas encaladas, las pequeñas calles adoquinadas y la luz, esa luz tan mágica que en su día atrajo hasta aquí a artistas como Picasso o Dalí.

Monta en tu coche, coge el mapa en una mano y este artículo en la otra porque nos vamos de roadtrip por la Costa Brava. Además, os hemos preparado una lista de canciones de lo más adecuada para disfrutar de este viaje por carretera al más puro estilo mediterráneo. ¡Dale al play y que comience a sonar nuestra playlist para acompañarte en tu viaje! Clica aquí para escucharlo.

Foto portada Flickr Adam Jason Moore.

1. Día 1: Desde Tossa del Mar hasta San Antoni de Calonge

Nos vamos a la Costa Brava:  Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo' - Día 1: Desde Tossa del Mar hasta San Antoni de Calonge

Tossa del Mar es una de las más conocidas localidades de esta costa, en gran parte por ser la más próxima a Girona. Tossa, como es conocida por los locales, en la clara representación de la Costa Brava con sus playas de agua transparente, sus calas apartadas y la muralla que rodea el casco histórico. 

Pasea por las callecitas y la zona comercial de la ciudad, Villa Vella, para subir hasta el castillo y el faro y contemplar las vistas increíbles (puntos extra si te acercas hasta este lugar al atardecer). Si lo que buscas es disfrutar de un día de playa o pegarte un refrescante chapuzón tienes varias opciones. La más comodona es acercarte hasta las playas urbanas de Playa Gran (la más céntrica, grande y turística) o la playa de Mar Menuda (un poco menos céntrica y menos turística). Esta segunda además, tiene una pequeña cala llamada Sa banyera de ses dones, que es más íntima y más divertida si te apetece hacer snorkel.

Si no te importa coger el coche y prefieres una playa menos transitada, puedes acercarte hasta Cala Futadera o la Cala Morisca.

Si buscas una excursión desde Tossa puedes acercarte hasta Blanes para disfrutar del Jardín Botánico Marimurtra, el que está considerado el mejor jardín botánico mediterráneo de Europa.

A tan sólo unos 30 km de Tossa del Mar, encontramos la población costera de Sant Feliu de Guíxols. El camino en coche hasta aquí se puede realizar o bien por el camino de interior o bien por la costa. El primero te ahorrará unos pocos minutos, pero el segundo te asegura unas buenas vistas. Este municipio de 22.000 habitantes, basa su potencial turístico en su estupenda costa y calas, en su monasterio y en la increíble oferta de actividades al aire libre que nos ofrece.

Entre sus más de 13 calas y playas, te recomendamos la Playa de Sant Pol, con sus clásicas casetas de baño, Cala Ametller, más salvaje y difícil de acceder, pero accesible desde el camino de ronda o Sa Caleta, cala de roca situada a poniente de la playa de Sant Pol, justo al inicio del Camino de Ronda de Sant Pol a Sant Feliu.

No puedes marcharte de San Feliu sin visitar su monasterio, el elemento arquitectónico más importante de la ciudad que conserva elementos románicos. La iglesia de la Mare de Déu dels Àngels y las torres del Corn y del Fum también forman parte del conjunto monacal, que actualmente acoge el Museo de Historia de la Ciudad

A solo 15 km podemos encontrar Sant Antoni de Calonge, que es una población medieval en una colina separada por la parte medieval y la parte moderna. Si bien es una población más turística, tiene unos paseos de acceso a las calas que bien merecen la pena visitar.

  • Canción sugerida: Al Mar - Manel.

Foto de Tossa del Mar vía Flickr Kurrus.

2. Día 2: Palamós, Palafrugel, Tamariu y Llafranc

Nos vamos a la Costa Brava:  Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo' - Día 2: Palamós, Palafrugel, Tamariu y  Llafranc

Empezamos el segundo día de esta ruta desplazándonos hasta la localidad vecina de Palamós. Tan cercana que podemos llegar hasta ella tras un paseo de algo más de media hora. Este municipio es más grande que su vecino San Antoni de Calonge, y actualmente podemos decir que vive mayoritariamente del turismo, por lo que no esperes encontrarte solo paseando por las callecitas de su casco histórico.

Sin embargo, y a pesar de que vayas a encontrarte turistas, especialmente en los meses de temporada alta, Palamós merece una visita y un agradable paseo matutino a pie de playa. Camina hasta llegar al comienzo del casco histórico y sube las empedradas cuestas para dejarte seducir por los numerosos comercios y bares que salen a nuestro encuentro. Sube hasta la Iglesia de Santa María que domina el casco histórico y, si te apetece un toque genuino, no dejes de visitar Can Moni, una taberna de tapas peculiar donde la música y el ruido están asegurados.

Seguimos con el paseo y bajamos de nuevo hacia el mar al Museo de la Pesca, porque si de algo te puede sonar el nombre de este pueblo es por la famosa gamba de Palamós. Si el Museo de la Pesca te deja con ganas de probar el sabor de las cocinas y el mar local, te dejamos varias sugerencias: Hotel Trias, todo un clásico; La menta, buena cocina de producto y La Vostre Llar, una bonita apuesta segura.

Y para echar la siesta, nada como una calita de aguas transparentes. Nuestras favoritas: Cala la fosca, Cala dels Canyer o Cala estreta. Si prefieres una sobremesa más activa, puedes visitar las ruinas del Castell de San Esteve, situado en lo alto de un acantilado.

Y por la tarde...

Volvemos a montar en nuestro coche y tras unos 14 minutos de coche, llegamos a Calella de Palafrugel, una localidad dentro del municipio de Palafrugell. Se trata de una antigua población de pescadores que mantiene su encanto con sus pequeñas calas salpicando la población y sus paseos abarrotados de lonjas marineras y restaurantes que sacan orgullosos sus terrazas.

Si has madrugado a la mañana y te has marchado de Palamós sin comer, este es tu momento. En realidad cualquier terraza puede servir para degustar algunas de las preparaciones típicamente catalanas, pero te recomendamos que tengas cuidado con las trampas para turistas. Una buena idea es alejarse ligeramente de la Playa Canadell/ Els Canyisos (la más céntrica) y acercarse hasta la pequeña Cala de Port Pelegrí donde en el Fiego Restaurante podrás comerte una auténtica paella marinera con los pies en la arena, ya que este restaurante está construido en las antiguas lonjas marineras y la terraza está en la propia playa. No olvides los complementos imprescindibles para tu paella: unas bravas y un pa amb tomaquet.

Camina por su paseo en la costa entre montañas, terrazas, arena y mar, y descubre nuevas calas en las que bañarte o echarte una siesta al sol. Déjate inspirar por este mismo paisaje que inspiró en su día a Joan Manuel Serrat para escribir 'Mediterráneo'. Infórmate si puedes visitar esta localidad cuando se celebra la 'cantada de habaneras', ya que es una fiesta muy peculiar que merece la pena ver.

Las vecinas localidades de Llafranc y Tamariu son la siguiente parada. La primera de ellas, está entre la tradición y la modernidad y es un destino prestigioso de turismo desde hace más de 50 años. Destacan en este municipio, la iglesia de Santa Rosa de Lima y el Cabo de Sant Sebastiá, donde tenemos las mejores vistas del litoral. Este punto también es un buen lugar de inicio para emprender el camino de ronda en dirección a Tamariu pasando por cala Pedrosa o para ir en la búsqueda del Dolmen de Can Mina dels Torrents.

La última localidad del municipio, Tamariu, es la más pequeña y salvaje. Situado al norte, entre rocas y vegetación, está formado por una playa principal de arena gruesa y la Cala Els Liris al sur, donde destaca una barraca centenaria y la cala de Aigua Dolca al norte, de rocas. Si te animas a seguir el litoral por el mar (en kayak o a nado) no te arrepentirás ya que llegarás hasta la cala de Aigua Xelida, una preciosa cala salvaje de la que disfrutar.

  • Canción sugerida: Mediterráneo - Joan Manuel Serrat 

Foto de la playa de Tamariu via Flickr Jorge Franganillo. 

3. Día 3: Begur y Fornels

Nos vamos a la Costa Brava:  Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo' - Día 3: Begur y Fornels

Para este tercer día nos desplazamos hasta el municipio de Begur, situado en el corazón de la Empordá, su término municipal está formado por un conjunto de colinas llamadas Macizo de Begur, y un extenso litoral bañado por el Mediterráneo. Tanto el casco antiguo de Begur, formado por múltiples monumentos más significativos de su historia así como las ocho calas y pequeñas playas que pertenecen a Begur, configuran un entorno y un conjunto del que quedarás enamorado.

Para disfrutar al máximo de un día en este municipio os sugerimos empezar la mañana visitando algunas de sus playas más bonitas como Sa Tuna o Illa Roja. Si nos desplazamos hasta la localidad de Fornels, es probable que lo primero que nos reciba sea su puerto. Caminando a ambos lados del mismo, si caminamos hacia el sur, dirección Aiguablava, encontramos la cala de Ses Orats. El bonito camino que lleva hasta allí está lleno de casitas junto al mar, como la del ex empresario, escritor y político Bonaventura Savater.

Pasando la Cala de Ses Orats, se llega a la Cala de Malaret, está si de arena fina. Si desde el puerto comenzamos a andar en la otra dirección, cruzamos un pequeño túnel excavado en la roca que nos lleva a la Cala N’Estàsia, una calita alargada hacia el mar, de unos 20 metros de longitud y sólo 5 de anchura, pero de una enorme belleza dado que se encuentra inserta de manera profunda en la roca del litoral, de donde surge una fuente de agua dulce. Más adelante ya divisamos Cap Rubí, característica por los colores de las paredes de la roca que cambian de rojizos a grisáceos. Ya ves que opciones no te faltan, elige la que quieras y siéntate a disfrutar del día o pasea por todas ellas y por las callecitas de Fornels.

Al atardecer lo ideal es regresar a Begur para descubrir los encantos de su pueblo. Si algo destaca por encima de los demás elementos, ese es sin duda el castillo medieval edificado sobre un asentamiento ibérico y romano.  Las 6 torres vigías que se conservan, de las 11 construidas, también merecen una visita, así como las casas indianas que salpican las calles de este casco histórico. Camina, descubre, mira algún escaparate y por último elige entre alguno de los numerosos locales para cenar. La variedad como os comentábamos es muy amplia, y aunque hay varios lugares con buena mesa y una decoración y ambiente muy apetecible nosotros os sugerimos el café Begur por su ambiente mediterráneo y su agradable terraza. Si te apetece acabar este maravilloso día por todo lo alto, acércate hasta el Jardi de Can Marc para disfrutar de una copa o un postre en uno de los jardines más bonitos  y con mejores vistas de Begur.

  • Canción sugerida: Fantastic Shine - Love of Lesbian

Foto de Begur vía Facebook Begur, és autèntic.

4. Día 4: L’Estartit, l'Escala y Empuria Brava

Nos vamos a la Costa Brava:  Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo' - Día 4: L’Estartit, l'Escala y Empuria Brava

La pequeña localidad de L’Estartit, de unos 3.000 habitantes, vuelca gran parte de su economía en el turismo, y es que la gran oferta hostelera y el privilegiado entorno en el que se ubican hacen de este pueblo marinero un refugio ideal para la época estival. Pasea por sus estrechas callejuelas o por la animada calle de Santa Anna y disfruta del litoral. Si viajas en plan familiar o te gustan las playas más céntricas, acércate hasta la Playa Grande con más de 5km y poca profundidad, o anímate a descubrir algunas de las pequeñas calas que salpican la cordillera: Cala Calella, Cala Pedrosa, Cala ferriol…

Además, desde L’Estartit podemos acércanos hasta las Islas Medes, un auténtico paraíso para los amantes del submarinismo.

A poco menos de 18 km, encontramos L'Escala, una población pesquera, famosa por sus anchoas y su viento fuerte (tramuntana). ¿Qué tal si una vez aquí, nos animamos a practicar algún deporte acuático como paddle surf, vela, kayak...? La oferta es muy variada en esta población. Cerca de aquí encontramos las Ruines de Empúries, unas antiguas ruinas griegas que se pueden visitar libremente. El diminuto pueblo de Sant Marí d’Empúries, está tan cerca de las ruinas que se puede acceder hasta aquí andando.

#TravioorTip: Déjate perder ya que la costa está llena de caminos con preciosos recorridos. Olvídate del reloj y del mapa y prepara la cámara de fotos.

Comer en L'Escala puede ser una buena idea antes de acercarnos a nuestro próximo destino. Si te apetece darte un capricho y probar un menú típicamente catalán, o incluso una calçotada dependiendo de la estación del año en el que la visites, te recomendamos el Moli de l’Escalay si quieres algo más rápido y para salir del paso El Tubo es famoso por su localización y variedades de tapas y raciones a buen precio.

Y por la tarde... 

A la tarde nos acercamos a Empuriabrava. Notarás un aire diferente en esta localidad ya que es más grande y mucho más familiar. Diríamos que también más masificada y con miles de opciones de ocio; entre ellas una de las más populares es hacer skydiving para ver el Cap de Creus desde el aire.

A solo 20 km. tenemos Roses, una playa ideal para familias pero que cuenta con dos calas algo más tranquilas: Cala Canyelles y Cala Montjoi. Esta última se hizo especialmente famosa por el ser el lugar donde se ubicaba el archiconocido restaurante de El Bulli, de Ferrán Adriá, el mejor restaurante del mundo.

Si tienes la suerte de acertar a coincidir con el festival Sons del Mon en Roses, podrás disfrutar de un festival de música que combina las catas de vino con conciertos al aire libre. ¿No suena genial?

  • Canción sugerida: Mar y el poder del Mar- Delafé y las flores azules

Foto de L'Escala via Flickr Jorge Franganillo.

5. Día 5: Cadaqués y Figueras

Nos vamos a la Costa Brava:  Un Roadtrip de 5 días 'Bravísimo' - Día 5: Cadaqués y Figueras

Cadaques respira Dali. Esta población marinera fue la base del artista durante gran parte de su vida y por ello su esencia está impresa en sus paisajes marineros. Cadaqués es, además, uno de los pueblos más famoso de la Costa Brava, y muchos catalanes lo consideran como el más bonito de la zona. La joya de la corona, vamos.

Este pueblo ha vivido casi toda su historia de cara al mar, teniendo como mayor fuente de ingresos la pesca y los viñedos, aunque en el siglo XIX la filoxera (un insecto) atacó las plantaciones y muchos locales tuvieron que emigrar a América. Más tarde, en el siglo XX comenzó la historia turística de Cadaqués con el descubrimiento de esta población. Sus calles, puerto y paseos conquistaron a los turistas de la época, igual que lo hacen con los actuales.

Si me preguntas que es lo que no puedes dejar de hacer en Cadaqués, te diré que has de pasear sus calles, acercarte al atardecer a la zona del puerto y disfrutar de, por lo menos, alguna de sus playas: Playa es Pianc, Playa es Poal, Playa Gran y Esportal y Playa Port d’ Arguel.  Visita la Iglesia de Santa María, el Faro de Cala Nans o el Parque Nacional de Cap de Creus.

Para degustar Cadaqués, nada como un exquisito arroz o un buen 'suquet' acompañado de un vino de las fuertes tierras del Empordà. Si lo que te apetece es un buen arroz, Pilar tiene fama de tener la mejor paella de Cadaqués, si te apetece probar otras opciones, te recomiendo el Compartir, alta cocina pensada para el centro de la mesa o el Restaurant El Barroco con su bonita terraza ambientada en los mundos de Dalí.

Y por la tarde... 

Y siguiendo con el artista Catalán, nos acercamos hasta Portlligat (a 5 km de Cadaqués) para ver la bonita casa en la que habitó. Se trataba de una pequeña casa de pescadores en la que vivió y trabajó habitualmente desde 1930 hasta la muerte de su mujer Gala, en 1982. Si el universo de este excéntrico genio te ha atrapado, no te pierdas el Teatro Museo de Dalí en Figueras, a 36 km.

En esta obra surrealista, aprovechó las ruinas del antiguo Teatro municipal y la Torre Medieval (conocida como Gorgot hasta que el la rebautizó como Galatea, en honor a su mujer). En su interior hay más de 30 espacios en los que podrás disfrutar de obras propias o de otros amigos ya artistas de Dalí. Además, también puedes bajar a la cripta donde él mismo está enterrado. Tanto para la Casa Museo como para el Teatro museo es necesario reservar con anterioridad.

  • Canción sugerida: 'Eungenio' Salvador Dali- Mecano

Foto vía Flickr Elena

Si durante tu visita tienes más tiempo para seguir visitando los pueblos de esta zona, te recomendamos encarecidamente introducirte hacia el interior para sorprenderte con pueblos y localidades como Monells, Besalu, la Bisbal o Peratallada. Estamos seguros que te costará pestañear.

 

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Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.