Las mejores cosas que ver y hacer en Langkawi, Malasia

17 de marzo, 2017

Langkawi, un Geoparque Mundial de la UNESCO con los sistemas naturales más antiguos del Sudeste Asiático, ofrece mucho más que playas doradas y aguas cristalinas. Es un destino bastante popular entre los ecoturistas, los conservacionistas y los aventureros, ya que Langkawi está lleno de sorpresas.

Langkawi, un archipiélago azul de 99 islas al noroeste de Malasia, es un paraíso tropical por excelencia. Su belleza natural está muy bien cuidada a pesar de (o gracias a) su popularidad, y podemos encontrar paisajes increíbles junto a sus playas paradisiacas, desde cataratas sinuosas hasta cimas de montañas con niebla. Jacob Weber explora los alrededores de este legendario destino del Sudeste Asiático y nos explica que sitios no nos podemos perder.

Situado a cinco minutos a pie de la Playa Cenang, alójate en el Panji Panji Tropical Wooden Home, para explorar las islas.

1. 1. Un Geoparque Mundial de la UNESCO

Skywalk at Machinchang Geoforest Park

Langkawi es el único lugar del Sudeste Asiático que ha sido nombrado oficialmente Geoparque de la UNESCO, y se nota que están muy orgullosos de ello: la historia ecológica y geológica de este lugar tiene más de 500 millones de años, desde paisajes calcáreos hasta bosques de mangles. Al parecer, encontrarás aquí la secuencia sedimentaria del Paleozoico más completa de Malasia, desde el periodo Cámbrico al Pérmico – que suena impresionante, sea lo que sea. Hay tres Parques Geoforestales en el archipiélago, cada uno con sus propios atractivos.

El Parque Geoforestal Machichang es el abuelo del grupo, ya que se estima que tiene entre 450 y 500 millones de años, probablemente siendo así el bosque tropical más antiguo del planeta. Las formaciones sedimentarias de arenisca dominan el paisaje, y las frondosas colinas verdes son el paraíso para los especialistas en plantas, incluyendo orquídeas exóticas y begonias. Aquí, podrás disfrutar de la Experiencia Panorámica: puedes subir los 708 metros del Monte Matcincang con un teleférico y disfrutar de las increíbles vistas del mar Andamán. Si quieres añadirle emoción, cruza el Puente del Cielo: es uno de los puentes colgantes curvados más largos del mundo y ofrece unas increíbles vistas al bosque (bajo tus pies) y una perspectiva panorámica que no encontrarás en ningún otro lugar de esta parte del mundo.

El Parque Geoforestal Kilim Karst ocupa unos 100 kilómetros cuadrados en la parte noreste de la isla, y es famoso por la belleza de sus sistemas naturales, desde bosques de mangles y playas de arena blanca, hasta escarpadas formaciones de piedra caliza de las bahías esmeralda. La fauna de este parque es muy variada, incluyendo lagartos monitor y macacos traviesos. Si vas en la temporada de migración (de septiembre a marzo), podrás ver diferentes especies de aves, y en el Criadero de Peces flotante, podrás dar de comer a varias rayas. La mejor forma de explorar este parque es con uno de los muchos tipos de tours en barco que ofrecen, desde tranquilos cruceros en barca hasta motos acuáticas de alta velocidad.

En el Parque Geoforestal Dayang Bunting está el famoso lago de agua dulce que da el nombre a la isla Dayang Bunting: el “lago de la Doncella Embarazada”, llamado así por las curvas sugerentes de las colinas que lo rodean. Cuenta la leyenda que la mujer estéril que se bañe en este lago será bendecida con un hijo… así que si eres una persona supersticiosa que no está pensando en añadir un miembro a la familia, alquila un pedalo que funciona con energía solar o un tour con una moto acuática y explora los manglares desde la superficie.

2. 2. Haz snorkel con tiburones de todos los tamaños en Pulau Payar

two girls snorkelling

El agua que rodea la isla no es uno de los mejores lugares donde hacer snorkel o buceo, pero lo mejor de la costa oeste no está muy lejos. Pulau Payar está a sólo 45 minutos en lancha o catamarán del Muelle de Kuah, y este parque marino más antiguo de Malasia es un lugar mágico para las aventuras submarinas. El agua cristalina está muy protegida por las autoridades – tienes que pedir permiso para acceder a ellas o apuntarte a un tour guiado – y en ella habitan miles de especies de animales y plantas marinas. La visibilidad puede llegar a ser de más de 30 metros y hay muchas zonas submarinas famosas que visitar, desde el colorido Jardín de Coral hasta el arrecife que rodea la isla. Podrás encontrar fácilmente meros gigantes, barracudas, tiburones punta negra, morenas y mantas raya; y aunque no sea muy habitual, puede que hasta un tiburón ballena se acerque a echar un vistazo. Más cerca de la orilla, puedes bucear con tiburones bebé inofensivos.

3. 3. Explora el interior y las alturas de la isla

Seven Wells Waterfall in Langkawi, Malaysia

Con una altura de 881 metros, Gunung Raya, el monte más alto de Langkawi, es un destino popular para hacer senderismo y el mejor lugar desde el cual obtener unas vistas increíbles – ven a ver la puesta de sol y será una experiencia inolvidable. En un día despejado, puedes ver Tailandia desde la alta torre de observación, propiedad del D’Coconut Hill Resort (la entrada vale alrededor de 2€). Si calculas bien la hora, puedes encontrar algunos amigos peludos por la noche, como por ejemplo, zorros voladores o ardillas. Hay varios tours organizados para hacer senderismo u observar aves y llegar a la cima, pero hacer este recorrido puede ser bastante exigente; por suerte, si estás en modo vacaciones total, puedes alquilar un coche y subir hasta lo más alto cómodamente.

Las cataratas de Langkawi son casi tan famosas como sus playas y una excusa perfecta para explorar el interior de la isla. Temurun, la más alta de la isla, baja un total de 200 metros por el lado norte del Monte Mat Cincang. Está cerca del Datai Resort del noroeste de la isla, siguiendo un corto y agradable camino a través de la selva frondosa lejos de la carretera principal. Estate atento para ver a los macacos, pero no les des de comer; si lo haces, recuerda que vendrán, de manera agresiva, a por más. La piscina natural de debajo de las cataratas es lo suficientemente profunda para bañarse, y puedes ponerte justo debajo de la catarata para usarla como una ducha natural. Las cataratas Telaga Tujuh (Siete Pozos) son probablemente la atracción natural más conocida de la isla, siete cascadas separadas que conectan siete piscinas naturales. Aunque la subida sea empinada y a través de la selva, merece la pena ir, ya que además, desde lo alto del camino, obtendrás unas vistas de la bahía impresionantes.

4. 4. Lugares secretos

Close up of Macaque monkey in Langkawi, Malaysia

Para los menos activos, hay muchas actividades para los amantes de la naturaleza que son más relajadas. En el Langkawi Wildlife Park, el primer parque de Asia totalmente cubierto, puedes acercarte a más de 150 especies de pájaros y animales. No es un zoo, tal y como los conocemos (no hay leones ni tigres), pero puedes pasar tranquilamente unas cuantas horas dando de comer a los pájaros y si tienes suerte, a los cocodrilos. Si no has podido dar de comer a los cocodrilos, cerca de aquí encontrarás la Granja de Cocodrilos, donde viven más de 1.000 ejemplares. Este santuario de los reptiles, aunque no esté en la “lista de cosas que hacer antes de morir” de todo el mundo, es sin lugar a duda, un lugar fascinante, informativo e intimidante; sobre todo si te atreves a cruzar el puente y entrar a una de las parcelas donde viven varios caimanes adultos. Puede que te sientas más seguro en el Underwater World, el acuario más grande de Malasia. Aquí conviven más de 200 especies marinas en un acuario submarino en forma de túnel de 6 millones de litros de agua. Podrás ver tiburones, rayas, tortugas y – aunque no sea común en los trópicos – varios pingüinos adorables.

 

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Jacob Weber Jacob ha tenido la gran suerte de haber vivido, trabajado, estudiado y viajado por muchas partes del mundo, desde Cancún a Kuala Lumpur, pasando por muchos lugares entre medias. Tras un periodo en Londres, ha vuelto a Malasia donde trabaja en una agencia de marketing especializada en viajes.