Innsbruck: Una ciudad para unas vacaciones olímpicas

5 de diciembre, 2016

Innsbruck es olimpiadas y deportes olímpicos, pero Innsbruck es además, una capital cultural y gastronómica ideal para visitar en invierno.

Innsbruck es olimpiadas y deportes olímpicos. Está claro que la ciudad, que ha sido dos veces sede de los juegos olímpicos de invierno, tiene una innegable relación con el mundo del esquí, snow y deportes de invierno, pero Innsbruck es además, una capital cultural y gastronómica ideal para visitar en invierno.

La capital de los Alpes, con una población con 125.000 habitantes, tiene aeropuerto pero la frecuencia de vuelos desde España no es demasiada y por eso, lo más recomendable es volar a Munich y acercarse por tierra recorriendo la hora y media de trayecto que separa a estas dos ciudades.

Una vez que pongas el pie en la ciudad, has de estar preparado para sumergirte en un cuento de imperios austriacos, castillos y toda la magia de la época.

1. Imprescindibles en Innsbruck

Innsbruck: Una ciudad para unas vacaciones olímpicas - Imprescindibles en Innsbruck

Si existe una arteria principal que haga latir Innsbruck, esa es la calle Herzog Friedrich. Desde esta calle nos adentramos en la parte más popular, y más visitada, de la ciudad: la calle María Teresa y el Tejadilla de Oro, un símbolo arquitectónico que data de 1494 y es el símbolo más fotografiado de la ciudad, junto con el trampolín olímpico.

El tejadillo de oro se encuentra en la antigua residencia real del emperador Maximiliano de Habsburgo y Blanca Sforza de Milán. Este edificio fue construido para celebrar el segundo matrimonio del emperador en el siglo XVI. Sus 2.567 azulejos de cobre bañados en oro que cubren el tejado de 16 metros de ancho sirvieron para intentar acallar los rumores de problemas financieros en la época. 

Bajo el borde del tejado podrás observar representaciones de escenas de la vida del Emperador. La más famosa, una de él rodeado por sus dos mujeres que se realizó para evitar posibles ofensas de los aliados conseguidos con su primer matrimonio.

Si seguimos caminando también podemos encontrar el Palacio Imperial y la iglesia de la Corte con la tumba del Imperador Maximiliano I, además de las 28 estatuas “Hombre negros” entre las que se puede reconocer a los Reyes Católicos y a Juana La Loca.

Para recuperar fuerzas, nada como una parada en uno de los cafés que inundan las calles. Si te apetece un clásico que nunca falla, puedes ir al Café Sacher (si, el de la famosa tarta).

Otro de los paseos bonitos de la ciudad son los jardines Hofgarten, un parque de 10 hectáreas cerca del centro de la ciudad y que está limitado por Hofburg, el congreso y el teatro estatal de Tirol. Un buen plan para dar un paseo después de comer.

2. Navidad alpina

Innsbruck: Una ciudad para unas vacaciones olímpicas - Navidad alpina

Inssbruck es un destino ideal para la época navideña ya que las luces, el frío y el ambiente que se vive en la ciudad colabora aún más a crear un aire de cuento navideño.

Si visitas la ciudad en temporada navideña, has de acercarte hasta alguno de sus mercadillos navideños, que tienen fama de ser unos de los más bonitos de Europa. Hay cuatro repartidos por la ciudad, el del casco antiguo, el de Marktplatz, Wilterner Platz y Maria-Theresien-Strasse, y, en lo alto, el panorámico de Hungerburg. Los hay de todos los estilos; para modernos, tradicionales, para niños… En ellos, además de hacerte con algún souvenir navideño, podrás degustar vino caliente a la canela o degustar unas ricas galletas o Hefe Kiachln, dulces típicos, recién hechos.

Si planeas pasar el fin de año en la ciudad, te recomendamos subir a la estación de Nordkettte (se puede acceder en funicular desde el centro de la ciudad) y es, sin duda, la que mejores vistas de la ciudad ofrece. Así que si te apetece admirar los fuegos artificiales de la noche del 31 de diciembre desde un marco incomparable y en el silencio envolvente de los Alpes, no te pierdas este spot.

Puedes aprovechar esta época también para acercarte a la calle Märchengasse y dejarte sorprender por las figuras más conocidas de los cuentos de hadas, o a la Riesengasse, para contemplar a los cuatro gigantes que la vigilan. Si lo tuyo son los belenes, visita la Iglesia de las Cortes.

Y por supuesto, no dejes pasar la deliciosa gastronomía austriaca con opciones como el Grand Hotel Europa o Alpenlounge Seegrube a 1900 metros de altura.

Prepárate para unos días de altura en la capital austriaca.

 

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Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.