Explorando las profundidades de la Polinesia Francesa: qué hacer y ver en Bora Bora y Rangiroa

16 de diciembre, 2016

No son muchas las veces que me planteo recorrer el globo para llegar a mi destino pero, si hablamos de la Polinesia Francesa, se pueden hacer excepciones. Y es que este paraíso natural merece la pena.

La Polinesia Francesa cuenta con cinco archipiélagos de origen volcánico y docenas de islas, cada una de ellas con una identidad diferente. Es difícil elegir cuál añadir al itinerario perfecto ya que todos los rincones tienen un encanto especial pero, si tuviese que elegir, te diría que visitases Bora Bora y Maupiti para unos días de tranquilidad, aguas cristalinas, arenas blancas, palmeras y paisajes naturales; Rangiroa y Tikehau para el submarinismo y Papeete, Moorea y Matavaa para una visión más cultural.

Pero antes de 'meternos en harina' y empezar con la ruta por la Polinesia Francesa, tengo preparados unos consejos e información que puede serte útil a la hora de planificar y disfrutar de tu viaje:

  • Moverse de una isla  a otra: La mejor opción es el avión. La principal y casi única aerolínea es Air Tahiti. Otras buena opción es alquilar un barco con una pequeña tripulación por dos o tres días para llegar a aquellos parajes que muchos turistas nunca llegan a conocer. Tienes que tener en cuenta que estos barcos/catamaranes no tienen aire acondicionado y por las noches puede ser bastante complicado poder dormir.
  • Ropa: No te olvides de los escarpines (zapatos para andar por el agua) para llegar a todos los rincones. Ya sabes que, casi por norma general, los lugares a los que solo se puede acceder a pie o nadando son los más impresionantes y vírgenes. Las playas están llenas de corales y para hacer snorkle y expediciones son fundamentales para no cortarte. 
  • Precios: Llévate todo lo posible de casa, es decir, cremas, pareos, gafas de sol... Piensa que en este rincón del mundo todo cuesta entre 3 y 10 veces más de lo que te gastarías en el supermercado de tu barrio. Por otra parte, si quieres practicar submarinismo, hazlo fuera del hotel: en estas islas existe un oligopolio dónde un par de hoteles controlan todo. Si buscas pequeños clubs de submarinismo fuera del hotel te ahorrarás un 40%, que es el margen que se lleva el hotel.
  • Clima: A pesar de que mires la predicción y veas que habrá tormentas día si y día también, la verdad es que al tener un clima tropical el sol sale todos los días. Es importante que tengas en cuenta que a pesar de que esté nublado, el sol quema... ¡y quema mucho! así que no te olvides de la crema solar con una protección mínima de 30. 
  • El cielo y las estrellas: Las dos cosas más bonitas que te vas a encontrar en la Polinesia son las estrellas por la noche y el mundo submarino por el día. Desde Bora Bora, por ejemplo, puedes ver Marte, Plutón, Júpiter y  Casiopea, a parte de todos los millones de estrellas, galaxias y el comportamiento de la luna es fascinante ¡mucho mejor que un planetario!. Llévate unos binoculares para disfrutar las "vistas" al máximo.
  • Tiburones: Cuando te decía que el mundo submarino es lo mejor por el día es debido a que los tiburones comen de noche. Mejor dejarles que sigan comportándose como la  naturaleza les dicta y se alimenten de peces, ¿no?. En 2012 la Polinesia fue declarada como santuario para los tiburones, ya que son la especie más importante para la preservación del ecosistema de los corales y la biodiversidad marina. Pero no te preocupes por nada, en esta zona no se ha registrado ninguna muerte humana por ataque de tiburón o cualquiera otra especie en los últimos 50 años. Por eso mismo atrae a tantos turistas de todo el mundo. A diferencia de, por ejemplo, las Bahamas o Australia, la biodiversidad de esta zona hace que no tengan la necesidad de incluir la carne humana entre su menú diario. Recuerda que los tiburones tienen una visión muy limitada y cazan por su olfato y, para nuestra suerte, la alcalinidad de nuestra sangre no es de su agrado. Eso sí, es importante que no le des de comer o lleves comida contigo y con eso sobrevivirás sin problema.

1. Bora Bora: La Perla del Pacífico

Explorando las profundidades de la Polinesia Francesa: qué hacer y ver en Bora Bora y Rangiroa - Bora Bora: La Perla del Pacífico

Tras tres vuelos (Londres-Los Angeles, LA-Papeete, Papeete- Bora Bora) y unas 24 horas de viaje de puerta a puerta, llegué al paraíso natural de Bora Bora. Aterrizas en un mini aeropuerto que se encuentra sobre un Motu (isleta) con collares de flores esperando a tu salida (vamos, tal y como lo ves en las películas). Desde el aeropuerto a los hoteles se suele tardar unos 20 minutos en barco, pero no tendrás que preocuparte por el transporte ya que tu hotel se encargará de que llegues a tu destino sano y salvo.

La primera impresión al llegar a Bora Bora es impactante: una laguna de aguas cristalinas con una mezcla de colores entre azules, turquesas y verdes. Estos colores se producen por la poca profundidad de sus aguas y la calidad de sus arenas. Su montaña volcánica, el Monte Otemanu, es el protagonista indiscutible del paisaje y es considerada como una de las montañas volcánicas más raras e impresionantes del mundo.

El principal perfil de turista que reina en Bora Bora es el de parejas de luna de miel, por lo que los resorts de lujo tienen prácticamente todo el espacio copado Al igual que el aeropuerto, cada hotel se encuentra sobre Motus.

Bora Bora se caracteriza por los palafitos de sus hoteles con habitaciones con suelos de cristal para poder apreciar la vida submarina de la laguna. En casi todos los hoteles te ofrecen gratis los 'kits de snorkel' para que te lances al agua desde la habitación. En algunos de los hoteles cuentan además con sus propias piscinas naturales como parte de su spa ¡una auténtica pasada!.

Bora Bora es un lugar principalmente para relajarse, así que no esperes tener mucha actividad. Yo te recomendaría quedarte entre 4 días y una semana. Si quieres, puedes alquilar motos de agua, catamaranes, o barcos para hacer expediciones sobre la laguna.  Desde Bora Bora también puedes hacer submarinismo como a una hora en barco, pero yo te recomendaría que cambiases de isla para esta actividad.

2. Rangiroa y el submarinismo

Explorando las profundidades de la Polinesia Francesa: qué hacer y ver en Bora Bora y Rangiroa - Rangiroa y el submarinismo

Rangiroa es el atolón más grande de Polinesia y el paraíso del submarinismo. A pesar de que toda la Polinesia Francesa es famosa por las vistas bajo el agua, es esta pequeña isla, alargada y fina, la que contiene la máxima belleza. Con apenas 2.000 habitantes, Rangiroa acoge a miles de turistas de todo el mundo por ser reconocida como uno de los 10 mejores destinos para las inmersiones.

Su diversidad marina recoge lo mejor del Océano Pacífico y de su laguna, la más grande del mundo. No te pienses que por ser una laguna no encontrarás tiburones, rayas o caballitos de mar, si no todo lo contrario. Las corrientes entre la laguna y el océano son unos de los lugares favoritos para las especies marinas por su profundidad, los arrecifes de coral que lo decoran y la temperatura de sus aguas.

Prepárate para ver sin ningún tipo de dificultad tiburones de aleta negra, blanca, limón, tiburones martillo, barracudas, mantas, rayas, peces flauta o 'Nemos'. A parte, podrás ver en detalle todos los tipos de corales que habitan el suelo del océano. He de decir que fue en Rangiroa cuando hice mi bautismo y primera inmersión y, al igual que puedes estar tú, estaba un poco preocupada por si algún tiburón pudiese estar un poquito más hambriento de la cuenta pero, como he mencionado anteriormente, los tiburones no son agresivos con los humanos. Tengo la suerte de decir que mi primera inmersión fue una de las mejores experiencias de mi vida así que, si puedes, combate tus miedos y disfruta del paraíso azul. En cuanto a qué club utilizar, yo utilice el club Raie Manta Club y el trato y profesionalidad fue excelente.

Entre las mejores zonas de buceo a las que puedes optar son: el paso pequeño, Mahuta, el paso de Avatoru, la Punta Papiro, la Cueva de los Tiburones, el Valle, la turbina eólica y el acuario.

Los hoteles (por cierto, en esta isla brillan por su ausencia) están enfocados al snorkel y al submarinismo, así que, si te dan miedo los tiburones o no tienes pensado hacer actividades marinas, es mejor que elimines a Rangiroa de tu itinerario.

3. Excursiones desde Rangiroa

Explorando las profundidades de la Polinesia Francesa: qué hacer y ver en Bora Bora y Rangiroa - Excursiones desde Rangiroa

Algunas de las excursiones que puedes hacer desde la isla son: 

  • Aquarium: es una de las partes con menos profundidad de la laguna y está casi en el paso con el océano. Es una pecera natural perfecta para hacer snorkel o bautismos. Aquí es donde verás los corales de más colorido y tiburones de aleta negra y blanca. Si estás empezando con el submarinismo, es la opción estrella por su poca profundidad.
  • Pink Sands: como su nombre indica, ésta isla es famosa por tener playas con arenas de color rosado. A pesar de la publicidad que la isla tiene en todos los resorts, a nosotros nos recomendaron (y extiendo la recomendación) no ir a visitarla ya que las probabilidades de que no encontrar la famosa 'arena rosa' son muy altas.
  • Reef island: en mi opinión, éste es el paraíso de Rangiroa. A diferencia de todos los arrecifes de coral del mundo, estos corales han sido erosionados y hechos fósil fuera de la superficie del mar. Es un auténtico espectáculo de la naturaleza  Lo mejor de esta excursión es que normalmente no hay nadie más que tú visitándola y, si tienes la oportunidad, te recomiendo hacerla con esta agencia. La persona que lo lleva es Vladimir y es un auténtico espectáculo. Tiene un barquito que te lleva a la isla en unos 60 minutos, haces una parada en la laguna para hacer snorkel mientras él aguanta la respiración a puro pulmón por unos 5 minutos para pescar la comida a unos 5 metros de profundidad.
  • La isla está rodeada por aguas cristalinas muy calmadas, corales, peces multicolor y preciosos tiburones con el contraste de un furioso Océano Pacífico. Vladimir también te dará información sobre la fauna y plantas de la zona y cuales han sido sus usos medicinales hasta ahora.
  • Blue Lagoon: La laguna azul es la casa de los tiburones y el punto turístico favorito de Rangiroa. Está a una hora en barco cerca del motu Taeooo. El problema que tiene es que sus aguas son turbias y la visibilidad está reducida, por lo que es difícil que puedas hacer snorkling. Las excursiones a este punto suelen ser de un día entero y puede que sea algo aburrido si solo puedes estar en el barco.
  • Black Pearls: Rangiroa es también conocida por sus granjas de perlas negras, que pueden ser tanto naturales como de cultivo. El cultivo de la perla comprende cinco etapas esenciales: la cría de la ostra, el injerto de la perla, el crecimiento, la recogida y la selección.

¿La Polinesia francesa encabeza tu lista de 'viajes deseados'? ¿Eres un apasionado del submarinismo? Cuéntanos tu experiencia dejándonos un tweet en @TravioorES o en nuestra página de Facebook?

Irene López Martínez Como creadora y CEO de Travioor, Irene se considera una afortunada al poder combinar su trabajo con viajar. Su último reto es hacer la vida de los viajeros tan auténtica como sea posible. Ha visitado más de 46 países y ha disfrutado de experiencias como nadar con tiburones en la Polinesia Francesa o ver el desove de las tortugas en Costa Rica, dos de sus experiencias favoritas.