Escapada a París: Cómo recorrer la ciudad del amor en dos días

4 de enero, 2017

Si es tu primera vez en París toma nota de este recorrido que proponemos y ¡no te pierdas nada!

“La Ciudad de la Luz” es uno de esos destinos que la gente sueña visitar. Sus museos, la torre Eiffel, el Moulin rouge, los parques, los puentes… le han valido el título de ciudad romántica e icono de la moda y por ello, nunca le faltarán pretendientes.

París es una ciudad grande, hogar de casi dos millones y medio de personas, y debemos advertirte que en un fin de semana no te va a dar tiempo a descubrir todos sus entresijos y su encanto, pero un buena guía puede hacer que tu fin de semana cunda más y disfrutes de la ciudad al máximo.

¿Nos vamos?

1. Viernes tarde

Escapada a París: Cómo recorrer la ciudad del amor en dos días - Viernes tarde

Si vas a viajar en viernes, y dependiendo a qué hora llegues a Paris, podrás aprovechar la tarde y la noche para tu primera toma de contacto con la ciudad. Una buena idea es subir a la torre Montparnasse para ver unas vistas espectaculares de la ciudad que además nos ayudará a hacernos una idea de las dimensiones de la ciudad y a ubicar aquellos puntos que queremos visitar en la ciudad.

Más tarde, nos acercaremos hasta el Barrio Latino, una de las zonas más animadas de la ciudad, done podemos encontrar una gran variedad de establecimientos para cenar y tomar algo. Además, después de la cena, podemos dar un paseo por la ribera del Sena y disfrutar de la Catedral de Notre Damme iluminada.

Nada mal para empezar, ¿verdad?

2. Sábado

Escapada a París: Cómo recorrer la ciudad del amor en dos días - Sábado

Por la mañana...

Confiamos en el buffet de tu hotel o en que te acerques a la boulangerie más próxima y te hagas con un buen cargamento porque durante el día de hoy, vas a necesitar mucha energía. Queremos aprovechar al máximo el fin de semana y llenar nuestras horas de “oh la lá” parisino por lo que nos va a tocar calzarnos el zapato cómodo y desgastar asfalto.

 Empezamos con el plato fuerte: la Torre Eiffel. Para ello, lo mejor es que nos dirijamos en metro hasta la parada Trocadero. Desde allí encontraremos las mejores vistas a la torre y con suerte, si madrugamos, no encontraremos tantos turistas.

Si quieres subir a la torre, te recomendamos que compres las entradas por adelantado para no tener que esperar grandes colas. Una vez que hayas vislumbrada la ciudad nuevamente desde las alturas, tal vez te apetezca dar un paseo por los bonitos jardines del Campo Marte a los pies de la dama de metal, para acabar de llenar tu carrete con las fotos del emblema parisino.

Después, comenzaremos a pasear bordeando el rio Sena e iremos encontrándonos con algunos de los puentes que habrás visto en las fotos de Paris como el Pont de l’Alma, el Pont des Invalides, el Pont Alexandre III o el Pont de la Concorde.

 Si te gustan los museos, en este recorrido podrás encontrar en primer lugar el Museo de los invalido (que contiene la tumba de Napoleón en su interior) y el Museo de Orsay, que contiene algunas de las mejores obras del impresionismo. Si estás pensando en visitarlo, has de tener en cuenta que recorrerlo te va a llevar un mínimo de dos horas.

Al terminar de visitar los museos, estamos seguros que vuestro estomago está empezando a pedir algo. En esta zona, existen muchas opciones para comer pero tenemos que andar atentos para no caer en ningún trampa para turistas. En Paris es habitual encontrar restaurantes que ofrezcan “plat du jour” que se trata del plato del día y una bebida. Habitualmente esta fórmula suele ser más que suficiente para el almuerzo del mediodía. Además, si estás buscando algo más ligero, puedes optar por unos sándwiches o crepes salados.

El restaurante L'Esperance, situado a solo unos minutos del museo de Orsay, es un local sin pretensiones, frecuentado por locales y que ofrece buena comida a precios muy ajustados. No es un establecimiento enfocado al turista y por ello, cierra los fines de semana, pero tenlo en cuenta si visitas la ciudad en otro momento.

 

Por la tarde...

Después del almuerzo seguiremos caminando por la ribera del río hasta llegar al tercer puente; el Pont des Arts. Reconocerás este puente por ser el famoso puente en el que las parejas de enamorados colocan un candado como signo de su amor eterno.

Como curiosidad comentar que el ayuntamiento de Paris ha tenido que retirar estos candados por que las verjas del puente pesaban demasiado y sufrían el riesgo de desprenderse. Así que temiéndolo mucho, creemos que no podrás candar tu amor en un lugar tan simbólico.

Tras cruzar el puente nos encontramos con el Museo del Louvre y los Jardines de Tullerías. Pasear por esta zona te hará sentirte en alguna de las películas que tantas veces has visto y tienen Paris como escenario.

Si además de disfrutar del entorno y del triángulo de Cristal, tienes ganas de visitar el Louvre por dentro tienes que hacerte a la idea de que vas a tener que emplear el resto de la tarde para ello.

Si has optado por no visitar el museo en su interior seguiremos caminando por los Jardines de las Tullerías hasta la gran Plaza de la Concordia que encontrarás al salir.

Desde esta plaza hasta los Campos Elíseos caminamos por una de las millas de oro de la ciudad donde las tiendas de grandes marcas luchan por robarse un cachito del glamour parisino y colarse en tu armario.

Acabamos el paseo en el Arco del Triunfo donde recomendamos subir para poder ver un atardecer desde una de las perspectivas más especiales.  Si estamos pensado en cenar por la zona tenemos varias opciones, pero una vez más, os recomendamos mirar la carta antes de sentarnos para evitar sustos. En los Campos Elíseos podrás elegir entre las hamburgueserías Quick, una especie de McDonals a la francesa, o otros restaurantes como el Bistro Romain o el Hippotamus, de los mismos dueños. Otra opción es desplazarnos un poco hasta la zona de Ternes y probar en algún restaurante como el MonteCarlo, donde podrás cenar por unos 15€. ¡Bon apetite!

3. Domingo

Escapada a París: Cómo recorrer la ciudad del amor en dos días - Domingo

Por la mañana...

Comenzamos este segundo día en otro de los puntos emblemáticos de la ciudad la Catedral de Notre Dame. Visitarla por dentro sin duda merece la pena, en caso de que estés pensando en subir a las torres, te recomendamos madrugar y adelantar tu visita a la catedral para evitar en la medida de lo posible las colas.

#TraviooTip: ¿Eres un amante de los libros? Pues no te vayas de la Catedral sin buscar la librería Shakespeare & Co. Una librería de lo más curiosa en la que podrás encontrar joyas literarias.

Desde aquí seguimos caminando hasta la Plaza Louis Lepine donde podremos disfrutar del bonito mercadillo de flores que instalan aquí cada día. A sólo 5 minutos andando de allí, encontramos la Sainte Chapelle. Uno de los edificios más curiosos de Paris y que no todo el mundo conoce. El rey Luis IX recorrió el mundo buscando reliquias relacionada con Cristo, y después mando construir está capilla para protegerlas. Visita en su interior y déjate sorprender por sus trabajados techos. Si has decidido hacerte con la Museumm Pass podrás saltarte la cola.

Y volviendo a tierra firme, cruzamos el puente rumbo a Les Marais, el barrio judío.  Tras cruzar el puente veremos el Hôtel de Ville (ayuntamiento) un bonito edificio de aire clásico. Próximo a él, el futurista Centro Pompidou que alberga el IRCAM, un centro de investigación musical y acústica; la biblioteca (Bibliothèque Publique d'Information) con un aforo de 2.000 personas, abierta al público; y sobre todo el Museo nacional de Arte Moderno (Musée National d'Art Moderne) que posee unas 100.000 obras de arte, una de las colecciones de arte moderno y contemporáneo más completas del mundo junto con el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York y la Tate Modern de Londres.

Les Marais es un barrio desbordante de vida en el que puedes callejear y ver tiendas, galerías de arte, empaparte de la historia judía o acercarte hasta Place des Vosges donde podrás visitar la casa de Victor Hugo o disfrutar de un bonito parque.

Se acerca la hora de comer y por ello te recomendamos que te acerques hasta la Plaza de la Bastilla donde encontrarás numerosas opciones para comer o picar algo.

Por la tarde...

Y no nos podemos ir de París sin ponerle el broche final a este fin de semana. ¿Cómo? Visitando el bohemio barrio de Montmartre. Cogemos el metro hasta la estación de la Pigalle y justo al salir verás el mítico Moulin Rouge desde donde iniciemos nuestra subida hasta la Basílica de Sacre Couer. Si tienes prisa puedes optar por coger el funicular, pero si puedes dedicarle más tiempo te recomendamos que lo hagas andando para poder ir disfrutando del barrio y de las vistas.

Una vez arriba puedes entrar a ver la basílica, sentarte a descansar en las escaleras con Paris a tus pies o darte un paseo por el barrio y disfrutar de sus múltiples tienditas y comercios hasta llegar a la pintoresca Place du Tertre donde las terrazas de los restaurantes se mezclan con los artistas que pintan retratos a los turistas.

No se nos ocurre un mejor final para un fin de semana en Paris que un rica cena en Montmartre. Entre las múltiples opciones que podrás encontrar os recomendamos dos clásicos parisinos: Le Consultat o Le Relais Gascon.

Y recuerda, como dijo Audrey Hepburn: Paris es siempre una buena idea.

¿Estas pensando en visitar París? ¿Tienes alguna sugerencia que hacernos? Tweeteanos a @TravioorES déjanos un comentario en nuestro Facebook. Si este post te ha dejado con las ganas de visitar la capital del romanticismo, encuentra vuelos baratos aquí

Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.