Ámsterdam en 48 horas: Un fin de semana en la ciudad

3 de noviembre, 2016

Ámsterdam es una ciudad de cultura, de historia, de tradición y modernidad y una ciudad con una gran oferta de ocio. Así que no te lo pienses más, es la ciudad ideal para una escapada.

Ámsterdam es la ciudad holandesa por excelencia, el producto más vendido de los Países Bajos gracias al atractivo que despiertan sus iconos por excelencia: bicicletas, canales, coffee shops y su famoso barrio rojo.

Pero Ámsterdam es mucho más que eso. Es una ciudad de cultura, de historia, de tradición y modernidad y una ciudad con una gran oferta de ocio. Así que no te lo pienses más, es la ciudad ideal para una escapada.

Si la visitas durante un fin de semana, tendrás que tratar de comprimir tu tiempo para aprovechar al máximo todo lo que esta ciudad te propone. Con ese objetivo en mente, te proponemos una ruta de fin de semana en la capital holandesa.

1. Sábado: Descubre la ciudad a pie

Ámsterdam en 48 horas: Un fin de semana en la ciudad - Sábado: Descubre la ciudad a pie

Os proponemos comenzar el fin de semana con un paseo que nos ayude a descubrir cuál es el estilo que respira la ciudad. Te recomendamos desayunar con fuerza, uno de nuestros sitios favoritos es Bakers and Roasters,  porque el paseo desde la Estación Central hasta la Iglesia de San Nicolás puede que te haga abrir los ojos y la boca más de una vez.  Esta iglesia de 1887 es un diseño del arquitecto Adrianus Bleijs, y contiene elementos de los estilos neorrenacentista y neobarroco. Su aspecto, imponente y soberbio, debido a las dos torres, nos sorprende en la zona en la que anteriormente estaba el muelle.

Posteriormente, no os haremos esperar más y nos dirigiremos al famoso Barrio Rojo. Pasear por sus calles es ya una experiencia por sí sola, pero no todo es escaparates y luces rojas. En este barrio también encontramos museos tan curiosos como Ons’ Lieve Heer op Solder, uno de los museos más antiguos de la ciudad que tras su fachada tradicional esconde una vivienda completa del siglo XVII con una iglesia clandestina en el ático.

Siguiendo en el Barrio Rojo, vamos a visitar Oude Kerk (Iglesia antigua), la más antigua de la ciudad. Este edificio, además de ser admirado por el exterior, bien merece la pena ser visto desde dentro.

Próximo al Barrio Rojo encontramos el Barrio Chino. Si el desayuno empieza a dejar hueco para un nuevo tentempié, nos dirigimos hacia Nieuwmarkt, donde encontraremos un mercado que montan y desmontan cada día, además de un montón de bares en las inmediaciones.

Poco a poco nos vamos acercando a la Plaza Damm donde se concentra la mayor parte de edificios remarcables de la ciudad como: el Koninklijk o Palacio Real, la Nieuwe Kerk o Iglesia Nueva y el Monumento Nacional de la Liberación, entre otras cosas.

Si todavía te sientes con fuerzas, puedes alargar el paseo hasta el Barrio de Jordaan. El barrio bohemio de Ámsterdam es un emblema de la ciudad que comenzó a surgir en 1620. Podemos aprovechar la visita a este barrio para comer y seguir cogiendo energías.

Con la sobremesa, nos dirigimos a otro clásico: La casa de Ana Frank. Estamos seguros de que has oído hablar sobre la historia de esta muchacha judía que, junto su familia, vivió durante años oculta en una estrecha casa para escapar del régimen nazi. A día de hoy, esta casa se ha convertido en un museo y se puede visitar de 9 a 10 de la noche.

Para darle un poco de color a la tarde tras esta triste visita, podemos ir al Bloemenmarkt, un mercado flotante de flores en el que podremos disparar nuestra cámara unas cuantas veces y llevarnos algún souvenir original.

Para estas alturas seguro que la tarde se nos está echando encima y por ellos os proponemos un camino por las riberas de los canales para disfrutar de sus famosos puentes y de las lucecitas que se irán encendiendo poco a poco.

Al caer la noche nos dirigimos a Waterlooplein, donde encontraremos el Stopera, un complejo de edificios que alberga el ayuntamiento, el teatro de la ópera y la danza. En esa zona podremos disfrutar de una gran oferta de bares y restaurantes, así como locales en los que tomar una copa.

Pero recuerda no liarte demasiado ya que mañana nos espera otro día intenso.

2. Domingo: Disfutar de un plan cultural

Ámsterdam en 48 horas: Un fin de semana en la ciudad - Domingo: Disfutar de un plan cultural

Lánzate sobre el desayuno del hotel o disfruta de una agradable cafetería en las calles de Ámsterdam antes de ponernos manos a la obra con el plan cultural que te tenemos preparado para hoy.

Con el estómago lleno y el calzado cómodo nos dirigimos hasta el Museumplein, un gran espacio abierto en el que encontramos tres grandes museos de la ciudad: el Rijksmuseum, el museo Van Gogh y el museo Stedelijk, además de la sala de conciertos Concertgebouw. A la hora de planear tu día, ten en cuenta que necesitarás dedicar unas 3 o 4 horas solo para ver el Rijksmuseum y el museo de Van Gogh.

Cuando estemos desbordados por tanto arte, nos dirigimos a otro espacio lleno de arte. Esta vez, un arte un poco más líquido. Efectivamente, estamos hablando del Heineken Experience. En este museo a la cerveza holandesa, podrás realizar un tour guiado de hora y media que te desvelará los secretos y los entresijos de la producción y la historia de una cerveza que, como reza su eslogan, se crea en Ámsterdam para ser disfrutada por el mundo entero.

Es probable que tanto hablar de cebadas y lúpulos te haya entrado ganas de parar a comer y disfrutar de una cerveza. Para ello te sugerimos dirigir tus pasos hasta Leidseplein, una plaza llena de edificios neorrenacentistas donde las opciones de hostelería son muy abundantes. Desde las hamburguesas del The Bulldog hasta el estilo clásico del Café Americain, pasando por Le Pub Leidseplein. ¡Tú eliges!

El domingo va avanzando y le vamos viendo un poco las orejas al lobo, así que vamos a disfrutar de un agradable paseo por la calle Nieuwe Spiegelstraat, donde podremos deleitarnos con tiendas especiales como anticuarios donde  hacernos con un recuerdo único. Seguiremos caminando hasta Herengracht, o canal de los señores. En esa zona es donde se encuentran la mayor parte de los palacios y mansiones de las familias más adineradas.

Y poco a poco, con este paseo llegaremos hasta la plaza Damm para acabar nuestro fin de semana en Ámsterdam que esperamos que lo disfrutes al máximo.

 

"Amsterdam no es una ciudad de pecado: es una ciudad de libertad"- John Green

 

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Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.