A ritmo de Fado: Descubriendo Oporto en un fin de semana

25 de enero, 2017

Descubre qué ver en Oporto durante una visita de fin de semana. Dónde ir, qué comer, dónde tomar una copa... Disfruta de la vida portuguesa

Aquel que quiera visitar Oporto y disfrutar de la auténtica vida portuguesa durante un fin de semana, está invitado a ponerse su calzado más cómodo y dejar los mapas en el hotel. Las calles adoquinadas de la ciudad portuaria nos esperan y nos invitan a perdernos sin más pretensión que degustar cada rincón, cada detalle, y probablemente cada dulce que encontremos en nuestro camino.

#Travioorfact: A propósito de los dulces, comentaros como dato curioso que Portugal es el país de la UE con más diabéticos por número de habitante.  Sí, hazte una idea.

Oporto (“portu” para los portugueses) es la ciudad perfecta para esa visita relajada que estás buscando. Pero también hay algunos enclaves que merece la pena ver cuando la visites. Así pues, si estás pensado en visitar la ciudad portuguesa te recomendamos que te quedes a leernos y tomes nota de este plan que te traemos para descubrir la ciudad a ritmo de fado.

1. Viernes tarde: Descubriendo la ciudad

A ritmo de Fado:  Descubriendo Oporto en un fin de semana - Viernes tarde: Descubriendo la ciudad

La llegada a la ciudad no te dejará demasiado tiempo para actividades durante ese día, así que como siempre te invitamos a que aproveches estas primeras horas dando un paseo por la ciudad que nos ayude a comenzar a respirar el ambiente de la misma y a situar nuestros puntos de interés en un mapa, y por qué no, a enamorarte de sus cuestas, de sus fachadas de azulejos y de la dulce melodía del portugués.

Un buen comienzo para nuestra “vuelta de reconocimiento” es comenzar por la Avenida de los Aliados. Situado en pleno centro de la ciudad, esta calle está llena de edificios modernistas entre los que se incluye el Ayuntamiento que es el broche final de la avenida gracias a su construcción de mármol y granito.

#Travioortip: Como curiosidad queremos destacar el McDonals de la Avenida de Aliados, que es conocido como el “más bonito del mundo” al estar ubicado en un antiguo café de estilo modernista.

Dejando atrás el ayuntamiento llegaremos hasta la Plaza de la Libertad, la plaza más importante de Oporto, presidida por una estatua ecuestre del Rey Pedro IV.  Girando a mano izquierda, podrás ver la estación de trenes de San Bento, un edificio del siglo XX que es uno de los grandes tesoros de la ciudad debido a su hall decorado con más de 20.000 azulejos en los que se relata la historia de Portugal.

Cuando salgamos de la estación nos dirigimos hasta las Orillas del Duero, bajamos por la rúa de Mousinho da Silveira y después recto hasta la Alfándega.

Aquí en la zona de Ribeira encontraremos varios restaurantes con terraza en los que podremos cenar platos típicamente portugueses acompañados con unos buenos vinos de las bodegas locales. Moralejas de la vida, quizá alguna de las bodegas de dichos vinos  que bebáis se vean desde la propia terraza donde estéis sentados.

Y con una cena típicamente portuguesa (bacalhao cocinado de cualquiera de sus muchas maneras será una buena opción) y una copa de vinho, damos fin al día de hoy y nos preparamos a descansar para encarar el día de mañana.

2. Sábado: Caminando sobre la historia de la ciudad

A ritmo de Fado:  Descubriendo Oporto en un fin de semana - Sábado: Caminando sobre la historia de la ciudad

Comenzamos la visita por la mañana en la Iglesia de los Clérigos donde te recomendamos que, tras visitar la iglesia, subas hasta la torre. Puede que las más de 200 escaleras de subida te quiten las ganas, pero te prometemos que las vistas desde arriba te harán olvidar el esfuerzo. Cerca de la Torre también queda el edificio de la Retoria, centro de encuentro de los estudiantes de la ciudad.

#Travioorfact: ¿Sabías que Oporto es la ciudad con más estudiantes universitarios de Portugal? ¡Sí, sí, más que sus hermanas mayores Lisboa o Coimbra!

Antes de comenzar a bajar es muy recomendable dar un paseo por la zona de Bombarda. Este barrio, con carácter personal, es comparable (aunque a menor escala) con el barrio madrileño de Malasaña, reinventándose para ser uno de los puntos alternativos y creativos de la ciudad, con galerías de arte, antigüedades y tiendas de ropa, que conviven con tascas y tiendas de ultramarinos de toda la vida. En esta misma zona podemos encontrar el Centro Comercial Bombarda, unas galerías comerciales renovadas y que a día de hoy están repletas de tiendas de moda y pastelería.

Perdiéndonos por estas calles, llegaremos a un punto muy interesante de la ciudad, la Plaza Boavista. El centro de esta plaza está coronado por una columna de gran altura, en cuya parte superior hay un águila que domina a un león (dicen las malas lenguas que es una metáfora de la libertad de Portugal sobre España). En la misma plaza, podrás admirar el edificio Casa da Música, el auditorio diseñado por Rem Koolhaas. Prueba a tumbarte en el suelo para admirar esta obra desde otra perspectiva, y entra en el edificio para ver parte del esqueleto del mismo, ¿no es impresionante?

#Travioortip: Échale un ojo a la página web de la Casa da Musica días antes de tu visita ya que tienen una agenda muy interesante y es probable que encuentres algo a tu medida.

Bajando por la calle Julio Dinis, se llega al Jardín del Palacio de Cristal, desde donde hay una panorámica excepcional de la ciudad y desde donde se ve el delta del Duero.

Desde este parque no tardaremos en ver la torre de Clérigos y llegar hasta ella. Seguiremos el recorrido dirigiéndonos a la Librería Lello e Irmao, en la calle 144 de la rúa das Carmelitas. Esta librería de ensueño ha servido de escenario para rodar algunas escenas de películas, como por ejemplo Harry Potter. Si eres un fanático de la saga del joven mago, tenemos que advertirte que no se pueden hacer fotos en el interior y que dada la afluencia de turistas, recientemente se ha empezado a cobrar entrada (aunque te descuentan el valor de la misma si compras algo).

Seguimos caminando por la rúa das Carmelitas y llegaremos hasta la rúa do Carmo donde cogeremos el tranvía 22 enfrente de la Iglesia de Nuestra Señora do Carmo. Descansa un rato en el tranvía y disfruta del viaje, nos bajamos en la última parada, Plaza de Batalha, para poder acercarnos hasta la Iglesia de San Idelfonso con su peculiar fachada decorada con azulejos azules y blancos.

Una vez visitada la Iglesia, nos dirigimos hasta Rúa Santa Catarina, una de las principales calles comerciales de la ciudad. En ello, además de disfrutar de los escaparates y el ambiente que reina en la calle, podremos encontrar el Café Majestic, un elegante café de los años 20 donde poder dejarnos envolver por la elegancia mientras disfrutamos de una merecida pausa.

Si seguimos paseando por Santa Catarina, y avanzamos un poquito más, podremos ver la fachada de la Capilla de las Almas, una pequeña iglesia que alegra la calle con sus azulejos blancos y azules.

Nos dirigimos ahora hasta un lugar que sigue teniendo un aire nostálgico que nos evoca el ritmo portugués, el ritmo de fado, el Mercado do Bolhao.  Este mercado fue construido en 1914 y aunque su estado de conservación no es el mejor, respira un aire de autenticidad gracias a los vendedores de frutas y verduras que acuden cada día hasta allí.

Cuando salimos del mercado, probablemente tras haber probado algunas de las delicias locales, nos dirigimos hasta la Plaza de la libertad y la rúa Mousinho da Silveira, hasta llegar a la rúa da Bolsa. Aquí es imprescindible hacer una parada en el Palacio de la Bolsa. Se trata de un ejemplo de palacio neoclásico con decoración romántica que da lugar a la sede de la Cámara de Comercio e Industria de Oporto. El Palacio ofrece tours de media hora en los que nos cuentan más sobre la historia del lugar y se nos muestran las principales estancias, como el espectacular salón árabe inspirado en la Alhambra de Granada.

Desde allí, doblando la esquina, nos vamos hasta la Iglesia de San Francisco, donde podremos ver su recargado interior y sus catacumbas. ¿Todavía con fuerzas para más? Vamos entonces a la Catedral. Para ello, la mejor manera de llegar hasta allí es el funicular al final de Casi da Ribeira.  Además, las callecitas que comunican la zona de Aliados, de finales del siglo XIX, con la catedral, están salpicadas de coloridas y envejecidas casas que le dan un aire tan típico de la ciudad.

La catedral es un edificio macizo que está ubicado en lo alto de una colina. Un templo repleto de historia y una mezcla de restos arquitectónicos que combina todos los estilos imaginables: románico, gótico y barroco. Son muchos los que dicen que está iglesia no es demasiado bonita, pero las vistas que se pueden ver desde su ubicación son ciertamente impresionantes y la curiosa catedral bien merece una visita. Aunque, no te dejes engañar, la plaza que se extiende frente a la catedral fue “artificialmente” construida en la dictadura de Salazar, dado que los edificios, antaño, no dejaban vislumbrar la grandiosidad del edificio.

Para estas horas, es probable que nuestro estómago pida gasolina, y si antes nos ha gustado pasear por la bohemia zona de la Ribeira, podemos volver a acercarnos hasta allí y aprovechar para probar la auténtica gastronomía de Oporto. Una buena opción puede ser el Fish Fixe, un lugar de cocina tradicional con aires modernos en el que el pescado es el auténtico protagonista. Anímate a bañar tu cena con una copa de vinho verde y disfruta de un bonito paseo postcena por la ribera del Duero.

Si te quedan ganas de mezclarte con el ambiente más joven de la ciudad, no dudes en acercarte al bar Piolho, justo al lado del edificio de la Retoria, o a la calle Galería de París si quieres bailar y sentirte un local más. Por otro lado, si prefieres algo más relajado, puedes optar por los cafés y bares que hay en las calles de José Falcao y Rúa da Picaria, como el Café Vitoria, el Café Candelabro o la Champanheria da Baixa.

3. Domingo: Bodegas y un dulce para el broche final

A ritmo de Fado:  Descubriendo Oporto en un fin de semana - Domingo: Bodegas y un dulce para el broche final

Comenzamos el día cruzando el Puente de Luis I hasta llegar a la Vila Nova de Gaia, la localidad vecina de Oporto famosa por sus bodegas de vino (sentimos desmontar el mito: este no es el puente diseñado por Gustave Eiffel, sino el que verás desde este puente, río arriba, exclusivamente para ferrocarriles).   

En la Avenida de Diogo Leite, paralela al río, encontramos puestecitos donde venden excursiones por el río Duero y que, además, generalmente incluyen la entrada a alguna bodega. La mayoría de ellas realizan tours en castellano y tendrás multitud de lugares y horarios para elegir. Generalmente la visita durará sobre los 45 o 60 minutos en lo que nos explican la historia, la tradición, el proceso de realizar el vino … y se culmina con una cata de vinos de la zona. Una visita que sin duda merece la pena y una manera ideal de disfrutar del domingo por la mañana conociendo más sobre la cultura del vino portugués.

Algunas de las bodegas más famosas en la zona son Ferreira, Sandeman y Ramos Pinto, debido a su museo.

Si estamos ya pendientes del reloj, en la calle de las bodegas podemos coger un autobús que nos llevará hasta el centro de Oporto y desde allí comenzar nuestro camino al aeropuerto.

Si tienes más tiempo…

Te recomendamos coger el bus o el metro (que funciona la mayor parte del recorrido como un tranvía) para acercaros hasta las localidades vecinas de Foz y el delta del Duero. Foz y Matosinhos son una zona más selecta, cuyo atractivo principal reside en el paseo marítimo y las vistas sobre el delta del Duero, especialmente al atardecer. 

Matosinhos es conocido por por los buenos restaurantes de pescado por lo que acercase a cenar por aquí puede ser una buena opción. Si estás buscando algo diferente te recomendamos el Quarenta e 4 Restaurant, un restaurante que fusiona el sushi con cocina tradicional portuguesa, particularmente en lo que a pescado y arroz se refiere.

Serralves, el museo de arte contemporáneo de la ciudad (diseñado por Álvaro Siza), está construido en los jardines de una mansión de un antiguo empresario de la ciudad. Destaca la calidad de las colecciones itinerantes de este museo, pero si eres de los que prefiere el aire libre, te recomendamos perderte por sus impresionantes jardines y visitar la mansión estilo Art Decó que, cuanto menos, te hará soñar.

#Travioortip: El metro de Oporto, cuyo recorrido no va siempre bajo tierra, bien merece una visita. Especialmente, la estación de Trindade (detrás del Ayuntamiento, en Aliados), diseñada por Souto de Moura (¿conocías alguna estación en la que pudieras acceder al metro sin subir ni bajar un solo escalón?)

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Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.