48 horas en Copenhague: Barcos, sirenas, diseño y autenticidad

17 de noviembre, 2016

Cuando viajamos queremos aprovechar al máximo nuestras horas y Copenhague es una ciudad que se presta a ello. Además, tenemos los mejores tips locales para que tus horas den mucho de si.

Si te hablo de Copenhague y de sus maravillosos cafés y paseos en barco, es posible que empieces a notar como te duele la cartera. Y es que sí, la capital de Dinamarca no es barata y eso es bien sabido, pero esconde una gran cantidad de encantos y un ambiente especial que merece ser descubierto. Si queremos hacer una visita “para abrir boca” a Copenhague con un fin de semana tenemos suficiente para hacernos una idea general, pero si luego solo piensas en volver más días no nos culpes a nosotros.

Así pues, hemos recopilado las mejores recomendaciones locales e información general para que aprovechamos al máximo tus horas en la ciudad.

1. Sábado: Conocer la ciudad y disfrutarla

48 horas en Copenhague: Barcos, sirenas, diseño y autenticidad - Sábado: Conocer la ciudad y disfrutarla

Como siempre una buena opción para empezar a conocer la ciudad es realizar un tour gratuito que nos lleve a lo largo de sus tres horas de recorrido, por los puntos más emblemáticos de la ciudad. Salen cada día a las 11 de la mañana desde la plaza del ayuntamiento y no olvides que los guías de estos recorridos trabajan por propinas, así que puntuaras sus explicaciones con la tuya. En esta página encontrarás toda la información sobre los tours y además, también realizan tours en castellano.

El tour acabará para el mediodía y además de necesitar un descanso, seguro que agradeces coger energía con alguna de las delicias locales. Acércate hasta la calle Stroget, la calle peatonal principal del centro, y coge mesa en alguno de los múltiples restaurantes de la zona. Te recomendamos el bonito Paludan, pero mejor que te acerques pronto porque este lugar es muy visitado por turistas y locales. Si te sientes lleno de energía y te apetece algo más rapidito que te permita seguir con el tour puedes acercarte hasta Joe& the Juice y probar el Joe’s Club Sandwich,¡ levanta pasiones!

Puedes darte un paseo por las calles aledañas como Laederstraede donde disfrutar de numerosos cafés y bares, pero no te entretengas demasiado ¡qué nos vamos a dar un paseo en barco! Una de las mejores maneras de disfrutar de Copenhague es desde el mar y lo podemos hacer gracias a los barquitos que salen del colorido puerto de Nihavn. El recorrido de los barcos dura aproximadamente una hora y desde él podremos ver, entre otras cosas, la sirenita de la ciudad desde una perspectiva diferente. Ten en cuenta que, si visitas la ciudad en invierno, anochece muy pronto así que te recomendamos darte prisa si quieres disfrutar del día. 

Una vez con los pies en la tierra nos dirigimos al precioso parque Tivoli. Se trata de un parque en el que además de poder caminar, disfrutar de sus jardines, sus bares y restaurantes, contiene un parque de atracciones lleno de diversión y encanto que presume de ser uno de los primeros parques de atracciones del mundo. Si visitas la ciudad en invierno, has de tener en cuenta que todo el parque permanece cerrado entre enero y abril, pero abren en su totalidad durante las navidades donde además podrás disfrutar de la bonita decoración navideña que le da a todo un aire de cuento. Dentro de este parque encontramos en Madcluben una muy buena opción para mimarnos con un capricho en este entorno de lujo.

2. Domingo: Barrios y la auténtica esencia de Copenhague

48 horas en Copenhague: Barcos, sirenas, diseño y autenticidad - Domingo: Barrios y la auténtica esencia de Copenhague

En este segundo día, vamos a ir un poquito más allá en el cocimiento de la ciudad de Andersen dejándonos perder libremente por algunos de sus barrios y de sus monumentos más famosos, aunque algunos de ellos son probables que los hayas visto con el tour, siempre es una buena opción explorarlo por ti mismo.

Visita la zona de la Sirenita, el Kastellet o la antigua fortaleza, el palacio de los Reyes (donde si tienes suerte podrás verles entrar y salir de casa) o la Iglesia de Mármol.

Hacia el mediodía, nos vamos a acercar a Torvehallen, un mercado abierto con tiendas y gastrobares similar a algunos que podemos encontrar en España, como el Mercado de San Miguel en Madrid, por ejemplo. Creemos que no hay mejor manera de conocer a una cultura que conocer sus fogones, y un paseo por el mercado nos dará mucho de eso. Además, puedes probar uno de los platos típicos de la zona: los smorrebros. Se trata de una especie de tostas, generalmente de pan de centeno en las que se unta mantequilla y se acompañas con diversos alimentos, normalmente fríos.

Uno de los barrios que está destacando por su carácter peculiar es Norrebro, al que se accede cruzando los lagos. Es ideal para dar un paseo hasta allí y una vez en el barrio acercarnos hasta el cementerio en el que está enterrado Christian Han Andersen. Como verás se trata de un cementerio distinto, tiene la apariencia de un parque con alguna que otra tumba y los locales lo usan como tal. Puedes, además, dar un paseo por este barrio y maravillarte con las tiendas de moda y decoración que empiezan a surgir en la zona.

Si os apetece una parada un poco más cultural, podéis ir al Museo Nacional que es gratuito o a la Gylpoteca que está en H.C Ámsterdam Boulevard y es gratuito los miércoles. Otra opción es ir al barrio de Christianshavn y subir a la torre del Oro para ver Copenhague desde las alturas.

Tras esto, una de las curiosidades de tu visita es Christiania y has de visitarla en profundidad para saber captar la auténtica esencia de esta comunidad. Se trata de un barrio autogobernado en el que se promueve un estilo de vida libre y en el que las drogas blandas son legales. No te quedes sólo en la superficie ni en los primeros metros del barrio, donde abundan las tiendas de drogas y los bares, camina hacia dentro y déjate sorprender por las particulares construcciones de viviendas alrededor del lago. Si tienes suerte y conoces a alguno de sus 850 residentes podrás conversar sobre este particular modo de vida que lleva vigente en Christiania desde 1971.

Y así es como llegamos al final de este fin de semana en Copenhague. Una ciudad con casa de colores, bicicletas, barcos, cuidada estética y mucho por descubrir. Una ciudad de cuento, aunque como dijo el propio Hans Christian Andersen dijo “La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas”.

 

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Monika Goikoetxea Comunicadora de profesión y viajera de vocación. Tras haberse movido lo que ha podido dentro de Europa, decidió que era el momento de liarse la manta a la cabeza y la mochila a la espalda y embarcarse en un viaje que le llevó a viajar siete meses entre Australia y el sudeste asiático. Siempre planeando una nueva aventura.